Quarta, 9 Maio, 2018 - 14:23

Animales peligrosos en Barcelona: qué hacemos ahora con los jabalís?

Fue una mala idea librar al jabalí de sus predadores salvajes permitiéndole que protagonizara una de las mayores explosiones demográficas de la fauna ibérica

La alteración del equilibrio ecológico de los ecosistemas por la acción humana puede dar lugar a conflictos de convivencia de difícil resolución. Un buen ejemplo es lo que está ocurriendo en Barcelona con la población de jabalís del Parque Natural de Collserola, que se adentra en su término municipal.

Los jabalís son los grandes oportunistas del bosque mediterráneo. Con una gran capacidad de adaptación al medio, sus hábitos alimenticios omnívoros y nada selectivos pueden variar en función de lo que les propicie el entorno. Y en Collserola han descubierto que las mejores oportunidades para garantizarse el sustento están en las calles de las ciudades que rodean el espacio natural, incluidas las de la gran capital.

Hace tiempo que los vecinos de Horta-Guinardó, Gràcia o Sarrià-Sant Gervasi dejaron de sorprenderse al ver merodear a los cerdos salvajes por los parques y jardines de su barrio. Las fotos de las piaras trotando por las calles de la parte alta de la ciudad dejaron de ser portada de los diarios cuando se convirtieron en algo habitual. Pero la convivencia con esta especie no puede considerarse como algo normal.

Un reciente estudio de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), cuyo campus se ha convertido en uno de los espacios más frecuentados por los jabalís, señala de manera especial el riesgo que supone para la población el contacto directo con estos animales salvajes, de comportamiento agresivo y que pueden actuar como vectores de enfermedades.

Uno de los aspectos más inquietantes que destaca el estudio de la UAB es que en Barcelona el jabalí no solo se ha convertido en comensal humano sino que ha pasado a incluir las calles en su territorio de campeo. De esa manera las nuevas generaciones de jabatos ven en el asfalto su hábitat natural y no solo relacionan la presencia humana con la obtención de alimento sino que pueden llegar a exigírnoslo de forma agresiva.

En declaraciones a la agencia Efe el coordinador del estudio Jorge R. López Olvera, anota un comportamiento perturbador “una vez acostumbrados a depender de la comida humana desde jabatos, algunos ejemplares son capaces de pasar por zonas ricas en alimento natural e ignorarlo para acudir a las zonas urbanas”

Fue una mala idea librar al jabalí de sus predadores salvajes permitiéndole que protagonizara una de las mayores explosiones demográficas de la fauna ibérica. Fue un tremendo error aceptar su presencia en nuestras calles como algo natural, permitirles que se alimentaran de nuestras papeleras y contenedores e incluso darles nosotros mismos de comer. Pero ahora ¿qué hacemos con los jabalís?

En los últimos años se han denunciado varios casos de jabalís que persiguen y acosan a excursionistas para arrebatarles el bocadillo o se cuelan en los jardines de casas particulares, restaurantes, residencias geriátricas o colegios embistiendo a sus ocupantes. De hecho las urgencias por mordedura de jabalíes van en aumento en los centros sanitarios que rodean Collserola. Y la cosa puede ir a mayores si no actuamos de manera urgente y decidida.

Fonte: JOSÉ LUIS GALLEGO

http://www.lavanguardia.com/natural/20180507/443245451463/animales-pelig...


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